GLOBALIZACIÓN ALTERNATIVA

TRIBUNAL ECOLÓGICO INTERNACIONAL

Mario Cuellar/Globalizate (29/08/03)

¿Se acuerdan de la fuga de gas tóxico en Bopal (India) que causo mas de 1.000 muertos en 1984? ¿O de la explosión de la central nuclear de Chernobyl en 1986? ¿Quizás del derrame de sulfato de aluminio en el Camelfto en el Reino Unido en 1988? ¿El incendio de los pozos petrolíferos de Irak, durante la guerra del Golfo en 1991? Mas cerca ¿la rotura de la presa de Aznalcollar que vertió agua ácida y lodos tóxicos en 1998 en el río Guadiamar? Seguro, que esto si que le suena, el derrame del petrolero Prestige, porque en estos días, por desgracia, asistimos a nuevo desastre ecológico en nuestras costas.

Un año si y otro también asistimos a la repetición de estos desastres que destruyen poco a poco nuestro ecosistema y que nos afecta a todos. Seria estúpido pensar que porque estén lejos son menos dañinos para nosotros. En un mundo que se globaliza económicamente, el agua y el aire se encargan de extender hasta límites que no sospechamos estos ¿accidentes? Un ejemplo muy claro del calentamiento global al que asistimos es el deshielo de los polos. Los gases que, finalmente, provocan este deshielo, se producen a millares de kilómetros y, sin embargo, sus efectos no pasan desapercibidos. Que el clima esta cambiando ya no hay casi nadie que lo ponga en duda. Pero no solo la fauna y la flora pueden verse afectados por estos cambios, nosotros que estamos al final de la cadena alimentaria podemos vernos afectados seriamente en nuestra supervivencia.

Uno se pregunta porque si hay normas internacionales recogidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos para el respecto a la vida humana y su defensa no se ha creado aún una Declaración Universal de los Derechos de la Tierra, igualmente dedicada al respecto y a la defensa del ente que nos sustenta y que si él, estaríamos condenados. Seria toda una formulación de principios inalienables para la protección de todos los elementos que forman parte del medio ambiente, aire, ríos, mares, animales y plantas. El respeto hacia ellos significaría también un respeto hacia nosotros mismos. No puede haber uno sin el otro.

En la actual polémica (triste por otra parte) que envuelve el derrame del Prestigue frente a las costas gallegas, los políticos españoles y británicos han entrado en la criminalización mutua. En su exculpación propia, mientras intentan alejar el buque de la costa y éste esta a punto de partirse en dos y derramar, la horripilante cantidad de 77.000 toneladas de fuel. Y los mariscadores y pescadores de la zona gallega, pensando en cual será su futuro…

En esta situación, se hace imprescindible un órgano independiente, que delimite responsabilidades, hasta el límite de calificar a los últimos responsables de este tipo de desastres como “criminales contra la humanidad”. Se ha hecho realidad, el Tribunal Penal Internacional, que puede juzgar a personas o países de acuerdo a sus acciones durante conflictos. Si los desastres ecológicos, pueden ser locales, regionales y globales, se tiene que organizar un tribunal que juzgue mas allá de la legislación de los países, desastres causados por la mano del hombre, por acción u omisión. Habría que crear toda una red de científicos, abogados e incluso, una policía “verde” como el SEPRONA (Servicio de Protección de la naturaleza de la Guardia Civil), pero a nivel global y con muchas más competencias.

En el caso del Prestigue, mas allá de patriotismos baratos y demagógicos, el citado tribunal delimitaría las siguientes responsabilidades:

- ¿Quién es el culpable de que el citado buque estuviera navegando en una zona no permitida?
- ¿Por qué se le dejo navegar en esa zona cuando había un aviso claro de temporal duro?
- Si ya había sido no permitida su entrada en algunos puertos ¿por qué en otros se le seguía permitiendo?
- ¿Por qué el capitán no quiso colaborar con la guardia civil?
- ¿Por qué un buque tan antiguo seguía navegando?
- Delimitando el daño causado y aportar ayudas para los afectados y la recuperación de la zona marítima afectada.
- Penas de prisión o monetarias en el caso de que se demostrara que alguna persona ha podido causar la tragedia por negligencia, pasividad, intención, etc.

De esta manera se mandaría un mensaje inequívoco a ciudadanos, instituciones y multinacionales de que el medio ambiente esta por encima del beneficio y con normas globales se evitaría que muchas corporaciones vayan cambiando de un país a otro, según la dureza de su legislación en medio ambiente. Respecto a todo lo que oigamos los próximos días, en un porcentaje muy alto será propaganda o retórica vacía. Mientras no se adopten medidas serías, otros desastres estarán a la puerta de la esquina.