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ECONOMÍA El Congreso se enfrenta a sus contradicciones Los predicadores del mercado libre llevan mucho tiempo practicando el estado del bienestar para los ricos
George Monbiot The Guardian (04/09/08) Según el Senador Jim Bunning, la propuesta de comprar 700.000 millones $ de deuda por el gobierno era “socialismo financiero, es no-americano” (1). El profesor de economía Nouriel Roubini llamo a George Bush, Henry Paulson y Ben Bernanke “una troica de Bolcheviques que quieren convertir los USA en los Estados Unidos Socialistas de la Republica de América” (2). Bill Perkins el capitalista que sacó un anuncio en el New York Times atacando el plan, lo llamó “comunismo encubierto”. (3) Están equivocados. Cualquier subvención que se dé a los grandes bancos de Wall Street será tan Americano como una tarta de manzana y la obesidad. Las sumas que se piden puede que no tengan precedentes, pero no hay nada nuevo sobre el principio: el bienestar de las corporaciones es una marca consistente del capitalismo avanzado. Solo una cosa ha cambiado: Han forzado al Congreso a enfrentarse a sus contradicciones. Uno de los mejores estudios del bienestar corporativo en los EEUU fue publicado por mis viejos enemigos del Cato Institute. Su informe, escrito por Stephen Slivinsky, estima que en 2006 el gobierno federal gasto 92.000 millones de $ subvencionando a empresas (4). Gran parte fue a parar a Boeing, IBM y General Electric. El mayor bocado - 21.000 millones de dólares fue para Big Farmer.
Slivinski- muestra que el 10% de los granjeros más ricos se llevaron
el 66% del dinero. Cada pocos años, el Congreso o la Administración
promete parar estas prácticas, después le da incluso más
dinero a los negocios agrarios. La factura de los granjeros aprobada por
el Congreso en mayo garantiza a los granjeros un mínimo del 90%
de lo que han ingresado en los últimos dos años, que además
son de los años que más han ganado en su historia (5). Los
intermediarios todavía salen mejor parados, especialmente las compañías
que extienden el hambre al convertir el maíz en etanol, llevándose
millones de dólares en reducción de impuestos. El gobierno tiene un programa llamado The Foreign Military Financing
programme (programa financiero exterior militar) que da dinero a otros
países para que compren armamento a las corporaciones estadounidenses.
Le regala dinero a los aeropuertos para que construyan pistas y a compañías
pesqueras para ayudarlas a terminar con especies amenazadas. Otro informe de un grupo llamado Good Jobs First, revela que Wal-Mart ha recibido al menos 1.000 millones de dinero público (8). Más del 90% de sus centros de distribución y muchos de sus centros han sido subvencionados por los gobiernos tanto estatales como locales. Le dan a la cadena terrenos gratis, les pagan las carreteras y las infraestructuras necesarias, agua, alcantarillado etc. Y les hacen descuentos en los impuestos de la propiedad y subvenciones (llamado tax increment financing) que en un principio estaba destinado a regenerar comunidades. Algunas veces los gobiernos de los estados les dan dinero en metálico: en Virginia los centros de distribución de Wal-Mart reciben dinero procedente del Governor's Opportunity Fund. El bienestar corporativo es el negocio más importante de algunos departamentos gubernamentales. Muchos de los programas del Pentágono solo benefician a sus contratistas. Por ejemplo, el programa para la defensa balística de misiles (ballistic missile defence) que no tiene un objetivo obvio estratégico y que no es probable que vaya a funcionar, ha costado al país entre 120.000 y 150.000 millones de dólares. El departamento de Defensa quiere otros 62.000 millones para los próximos 5 años. (9) Los EEUU son los únicos entre los mayores donantes de alimentos que insisten en que estos sean producidos en su territorio, en lugar de que sean producidos en la región que se supone quieren ayudar. USAid se jactaba en su web que “el principal beneficiario de los programas de asistencia exterior siempre han sido los Estados Unidos. Casi el 80% de los contratos y contribuciones van directamente a compañías estadounidenses”. (10) No hay ni nunca ha habido mercado libre en los EEUU. ¿Por qué no? Porque los congresistas que ahora están en contra del socialismo financiero dependen para su reelección de las compañías que subvencionan. Los chantajes pagados por esas compañías les proporcionan dos beneficios a corto plazo. El primero es evitar una regulación seria, permitiéndoles conseguir beneficios espectaculares y generar desastres del tipo al que se enfrenta el Congreso. El segundo es que el dinero público que debería ser utilizado para ayudar a los más pobres va a los bolsillos de los ricos. Un informe publicado la semana pasada por el grupo de apoyo Common Cause muestra como los banqueros y los brokers paran a los legisladores que prohíben préstamos insostenibles. (11) Durante el pasado año fiscal, los grandes bancos gastaron 49 millones de dólares en lobby y 7 millones de dólares en contribuciones para campañas directas. Fannie Mae y Freddie Mac gastaron 180m$ en lobby y financiando campañas durante los últimos ocho años. Gran parte fue a parar a miembros del comité de servicios financieros de la Cámara de Representantes y al comité de la banca del Senado. Cada vez que los congresistas trataron de regular a los bancos y a los
prestamistas fueron bloqueados por el dinero de los bancos. La enmienda
de Dick Durban en 2005 que buscaba detener los préstamos hipotecarios
abusivos fue derrotada en el Senado por 58 a 40. El que fuera representante,
Jim Leach propuso volver a regular Fannie Mae y Freddie Mac. Los grupos
de lobby consiguieron en “menos de 48 horas convencer a las dos
partes implicadas” para derrotar sus enmiendas. (12) Los gobiernos europeos no son mucho mejores. Las políticas económicas que proclaman de libre mercado son un fraude: intervienen repetidamente a favor de los ricos, mientras que dejan que los demás se las arreglen como puedan. Igual que en los EEUU, los jefes de las compañías agrícolas, perforadoras de petróleo, supermercados y bancos se llevan los fondos extraídos por el gobierno de los bolsillos de personas mucho más pobres que ellos. Los que pagamos impuestos deberíamos hacer la misma pregunta: ¿por qué demonios deberíamos apoyarles? Traducido por Félix Nieto para Globalízate Articulo Original: The free market preachers have long practised state welfare for the rich Bailing out banks seems unprecedented, but the US government's form in subsidising big business is well established http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/sep/30/marketturmoil.subprimecrisis
1. Jim Bunning, quoted by James Politi and Daniel Dombey, 24th September 2008. Republican anger at ‘financial socialism’. Financial Times. 2. Nouriel Roubini, 18th September 2008. Public losses for private gain. The Guardian. 3. Andrew Clark, 24th September 2008. US trader attacks ‘trickle-down communism’ of markets bail-out. The Guardian. 4. Stephen Slivinski, 14th May 2007. The Corporate Welfare State: How
the Federal Government Subsidizes US Businesses. Policy Analysis no. 592. 5. Subsidy Watch, June 2008. Ignoring WTO implications and a presidential
veto, US Congress passes the new Farm Bill. Global Subsidies Initiative. 6. Stephen Slivinski, ibid. 7. Sarah Anderson et al, 25th August 2008. Executive Excess 2008 8. Philip Mattera et al, May 2004. Shopping for Subsidies: 9. I explain why it won’t work and costs so much at http://www.monbiot.com/archives/2008/08/19/the-magic-pudding/ 10. USAID. Creating Opportunities for U.S. Small Business, viewed 5th January 2004. http://www.usaid.gov/procurement_bus_opp/osdbu/book-information.htm 11. Common Cause, 24th September 2008. Ask Yourself Why… They Didn’t See This Coming. http://www.commoncause.org/site/pp.asp?c=dkLNK1MQIwG&b=4542875 12. James A. Leach, 16th July 2008. Fixing Fannie and Freddie. Institute
of Politics, 13. James Politi and Daniel Dombey, 28th September 2008. Long and exhausting
road to compromise. Financial Times.
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