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NEOLIBERALES
ENTREVISTA A F. J. BOONEKAMP, DIRECTOR DE LA DIVISIÓN
DE POLÍTICAS COMERCIALES DE LA OMC:"LA GLOBALIZACIÓN
NO ES UNA OPCIÓN, ES UN HECHO INEVITABLE".
Julio Alberto Fleitas/ABC.COM
RECHAZARLA IMPLICA CERRAR FRONTERAS FÍSICAS Y DE
INFORMACIÓN
El director de la división de Políticas Comerciales de
la Organización Mundial del Comercio Clemens F.J. Boonekamp advirtió
ayer que la globalización no es una opción, sino un hecho
inevitable. Dijo que para aprovecharla convenientemente, países
en desarrollo como Paraguay están obligados a generar políticas
económicas y comerciales domésticas modernas y eficaces,
para lo cual se necesita contar con un "buen gobierno" y una
"buena gobernabilidad".
Clemens F.J. Boonekamp, director de la división de Políticas
Comerciales de la OMC
- ¿Cuál es la visión de la Organización
Mundial del Comercio (OMC) frente a la creciente oposición al proceso
de globalización (económica, comercial, cultural, del conocimiento,
etc.)?
- La globalización no es una opción; es un hecho. Decir
que no se quiere ser parte del proceso, que quiere salirse o evitarlo,
sería aislarse del mundo, cerrar las fronteras, no solamente al
tránsito de personas, mercaderías y servicios, sino también
al tráfico de información; lo cual indefectiblemente profundiza
la pobreza.
- Entonces, ¿qué puede hacer un país en
vías de desarrollo, como Paraguay, para sacar el máximo
provecho de la globalización?
- La cuestión es qué políticas puede tomar respecto
del comercio para tratar de sacar el mayor beneficio de este hecho y,
al mismo tiempo, tratar de proteger o relocalizar a los eventuales "perjudicados".
Supongamos que, como un resultado de la apertura comercial, un sector
perjudicado sea la industria textil, entonces, las políticas comerciales
del país tienen que permitir recolocar y reentrenar a este sector
industrial para que pueda seguir compitiendo desde otras áreas
u otras perspectivas.
Sin embargo, es una realidad insoslayable la posición
dominante de los países desarrollados, que aplican medidas que
contravienen los propios postulados de la OMC y que afectan hoy a los
subdesarrollados.
- Hay una parte de verdad en eso, pero la mayor parte es una falacia.
- ¿Por qué gran parte es una falacia?
- Es cierto que en los países industrializados existen barreras
al comercio, en ciertas áreas en las cuales Uds. tienen ventajas
competitivas. Pero esas barreras están siendo tratadas y discutidas
y hay serias posibilidades de su levantamiento. El mayor problema de los
países de menor desarrollo es que las políticas domésticas
o nacionales (industriales y comerciales) no están orientadas a
favorecer el desarrollo a través del comercio. Entonces, es muy
fácil simplemente echar toda la culpa sobre las políticas
‘nefastas’ de los países industrializados, sin mirar
las políticas que no están siendo implementadas por los
países menos desarrollados.
- ¿Eso quiere decir que, aunque se levante la totalidad
de esas trabas y subsidios, los países en desarrollo corren el
riesgo de no salir de la pobreza?
- Aunque se eliminen todas esas barreras, no solamente en los países
industrializados, sino también en otras grandes economías,
como India, China, pero no hay capacidad para aprovechar las grandes oportunidades
que hoy ya existen, igualmente habrá pérdidas. Los países
en desarrollo tienen que cambiar sus estructuras de políticas económicas
y comerciales y orientarlas hacia el desarrollo. Ese es un problema enteramente
doméstico o nacional, en el cual nadie más puede inmiscuirse,
sino ustedes mismos.
- ¿Cuál es el motivo de su presencia en nuestro
país?
- Obedece a que Paraguay se está sometiendo a una segunda revisión
de sus políticas comerciales ante la OMC (la primera fue en 1996),
que es un proceso que empezó el martes (en el marco de un seminario)
y finalizará en abril del 2005 en Ginebra, Suiza.
- ¿Esa revisión implica la posibilidad de una reprobación?
- No. Se revisará la totalidad de las políticas comerciales
que ha venido aplicando el Paraguay como miembro de la organización
insertadas dentro del marco de sus políticas macroeconómicas,
que deben ser conocidas por los demás.
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