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NEOLIBERALES
BANCO MUNDIAL
CRECIMIENTO DE CHINA E INDIA ES POSITIVO PARA AMÉRICA
LATINA
SINGAPUR, a 18 de septiembre de 2006 — El acelerado
crecimiento de China e India es en general positivo para América
Latina y el Caribe, a pesar de los efectos adversos de la competencia
asiática en algunos países e industrias, señala un
nuevo estudio del Banco Mundial presentado hoy aquí.
Según el estudio La respuesta de América Latina
y el Caribe al crecimiento de China e India: hallazgos generales de investigación
y sus repercusiones en las políticas públicas,
la preocupación existente de que ambos países estarían
desplazando a América Latina de los mercados mundiales de bienes,
servicios, inversión extranjera directa e innovación puede
ser engañosa.
“El fuerte crecimiento experimentado por China e India no es un
juego de suma cero para América Latina y el Caribe”, dijo
Guillermo Perry, economista jefe del Banco Mundial para América
Latina y el Caribe y uno de los autores de informe. “La mayor presencia
de ambas economías asiáticas ha tenido efectos generales
positivos en la región, pero nuestros países no han aprovechado
plenamente los crecientes mercados de China e India ni las oportunidades
globales generadas por nuevas redes de producción y el bajo costo
de los insumos intermedios”.
En la actualidad, la participación de China e India en las exportaciones
mundiales es 50 por ciento mayor que la de América Latina y el
Caribe (ALC), mientras que en 1990 ocurría justamente lo contrario.
Pero a diferencia de lo que muchos piensan, las exportaciones de servicios
realizadas por ALC a EE.UU., su principal mercado, son siete veces mayores
que las exportaciones conjuntas de China e India.
El estudio preparado por los economistas del Banco Mundial, Daniel Lederman,
Marcelo Olarreaga y Guillermo Perry, incluye como uno de los efectos positivos
de las dos economías asiáticas en ALC, el alza de precios
de los productos básicos como resultado de las mayores adquisiciones
de China e India, lo cual beneficia a los exportadores de productos como
el cobre y la soya de América de Sur.
Asimismo, el aumento de las oportunidades de exportación a los
mercados asiáticos, las nuevas alternativas de producción
vinculadas con los insumos intermedios más baratos provenientes
de China e India, los efectos y expansión de la innovación,
y los mayores flujos de inversión y financiamiento (China, por
ejemplo, se ha convertido en un gran exportador de capital neto contribuyendo
así a bajas tasas de interés en todo el mundo).
Por otra parte, el informe indica que estos beneficios generales no han
estado exentos de algunos sufrimientos. Algunas industrias, empresas y
regiones, en especial de México y América Central, se han
visto afectadas negativamente por el rápido crecimiento de China
e India. Entre estos sectores se encuentran la maquinaria industrial y
eléctrica, productos electrónicos, equipos de transporte
y textiles.
Sin embargo, el estudio hace hincapié en la diversidad existente
en la región. Algunos países han respondido al desafío
asiático con cambios en su patrón de especialización
en favor de industrias de uso intensivo de recursos naturales y de conocimientos
científicos. En el caso de la industria de confecciones, Costa
Rica y República Dominicana se están especializando en la
producción textiles y vestimentas de mejor calidad y mayores precios,
mientras que otros países, como Haití y Nicaragua, se están
orientando a productos que utilizan mano de obra poco calificada y de
salarios más bajos.
En el caso de México, el informe señala que es el único
país de América Latina cuyas ventajas comparativas se han
movido en la misma dirección que las dos economías asiáticas.
Por lo tanto, ha sido el país más afectado por el surgimiento
de China e India.
“En vez de responder con políticas proteccionistas, la región
debe adoptar estrategias agresivas para aprovechar los efectos positivos
del fuerte crecimiento de China e India, aumentar su participación
en los mercados y fortalecer la agenda de desarrollo”, señaló
Perry. “Los países necesitan mejores políticas de
innovación y educación para ayudar a empresas y trabajadores
a mejorar su competitividad, y adquirir las habilidades necesarias para
avanzar hacia productos de mayor calidad y uso de conocimientos científicos”.
Además de la educación y la innovación, el informe
sostiene que los gobiernos de ALC necesitan contar con políticas
que faciliten el desarrollo rural y la creación de industrias basadas
en recursos naturales, para así ayudar a las economías a
responder positivamente a la mayor demanda y precios de los productos
básicos. El informe además recomienda fortalecer, en coordinación
con el sector empresarial, la promoción de las exportaciones y
las inversiones en los dos mercados asiáticos, y ayudar a la mejor
integración de las empresas de ALC a las cadenas mundiales de producción.
Para obtener mayor información acerca del trabajo de la labor del
Banco Mundial en América Latina y el Caribe, visite: http://www.worldbank.org/lac
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