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NEOLIBERALES

BANCO MUNDIAL

Los beneficios de los proyectos de desarrollo electrónico son enormes, cuando los riesgos son bien administrados

El Banco Mundial urge a los países desarrollados y en desarrollo a aprender de las enseñanzas del pasado para aumentar el impacto y la sostenibilidad de los proyectos de desarrollo electrónico

CIUDAD DE WASHINGTON, 10 de noviembre de 2005. Los beneficios de exitosos proyectos de desarrollo electrónico son enormes y pueden lograr resultados espectaculares en una variedad de sectores de los países tanto ricos como pobres, siempre que se sepan gestionar los riesgos implicados, según un informe del Banco Mundial —E-Development: From Excitement to Effectiveness—, en el que se insta a los países a aprender de las enseñanzas del pasado para realizar proyectos eficaces.

El informe, publicado en vísperas de la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas sobre la Sociedad de la Información que se celebrará en Túnez del 16 al 18 de noviembre, examina el historial de Internet como instrumento de desarrollo hasta la fecha y propone algunas enseñanzas y recomendaciones normativas con el fin de aumentar los efectos y la sostenibilidad de los proyectos de desarrollo electrónico.

“En este informe sobre el desarrollo electrónico se examina lo que hemos aprendido con el fin de reducir los riesgos y maximizar los beneficios de la revolución de Internet para los países en desarrollo”, dice Kathy Sierra, Vicepresidenta de Infraestructura del Banco Mundial. “En el informe se consideran los entornos favorables al desarrollo electrónico, las aplicaciones de gobierno electrónico y la función de Internet en el aprendizaje permanente. Se destaca también la importancia del monitoreo y evaluación para lograr iniciativas eficaces de desarrollo electrónico.”

El Banco Mundial es el mayor donante internacional en el terreno de la tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) para el desarrollo, con proyectos de este tipo en más de 80 países y una cartera total por valor de más de US$3.000 millones. Parte de estos fondos se destinan específicamente a iniciativas de gobierno electrónico.

"Un número creciente de países está recibiendo apoyo del Banco Mundial para los componentes de TIC en proyectos tradicionales de inversión y para el diseño de aplicaciones de gobierno electrónico y proyectos integrados y en gran escala de desarrollo electrónico. Entre ellos se incluyen e- Sri Lanka, e-Bharat (en la India), e-Ghana y los proyectos de desarrollo de TIC en Viet Nam y en Túnez", afirma Mohsen Khalil, director del Departamento Global de Tecnologías de Información y Comunicaciones del Banco Mundial.

Rendimientos enormes

En todo el mundo, la introducción de aplicaciones avanzadas de TIC puede ser una empresa arriesgada si no va acompañada de estrategias y reformas institucionales adecuadas. Una encuesta, citada en el informe, señalaba que sólo el 40% de las compañías que adoptaban sistemas de compra en línea ahorraban de hecho dinero cuando utilizaban esos sistemas en el contexto de un proceso de gestión del cambio. La proporción de compañías que ahorraban dinero cuando introducían estos sistemas sin un programa de gestión del cambio era sólo del 3%. El riesgo es semejante cuando los gobiernos asocian Internet y burocracia.

“Los proyectos de gobierno electrónico en los países tanto desarrollados como en desarrollo han conseguido resultados mixtos”, observa Robert Shware, editor del informe. "Este informe presenta algunas de los piezas básicas del gobierno electrónico para que los países comprendan cuáles son las áreas clave en que deben centrarse para lograr el éxito.”

Además, los beneficios de los proyectos bien planteados pueden ser enormes. En 1997, por ejemplo, el gobierno de Corea del Sur introdujo un sistema de adquisiciones electrónicas que ofrece información en línea sobre más de 420.000 productos homologados. Este sistema sustituyó a un proceso de adquisiciones que se calificaba en general como poco transparente, complicado y falto de rendición de cuentas. Ya en 2002, los US$26 millones invertidos por el gobierno habían generado ahorros estimados en US$2.500 millones anuales.

Chile, otro ejemplo, introdujo un sistema de tributación en línea en 1998. Tres años más tarde de la puesta en marcha del proyecto, más de 400.000 contribuyentes habían comprobado en línea su base impositiva, se habían recibido también en línea unas 183.548 declaraciones juradas y 89.355 declaraciones del impuesto sobre la renta, y el fisco de Chile había recaudado US$1.943 millones en impuestos a través de Internet.

La brecha digital

En lo que respecta al uso de las aplicaciones de Internet, un análisis del desarrollo del comercio electrónico en todo el mundo realizado para el informe indica que, en gran medida, la “brecha digital” forma parte de una realidad más amplia, la “brecha del desarrollo”. El uso de aplicaciones de comercio electrónico a través de Internet, reflejado en el número de servidores seguros en un país, depende en gran medida del ingreso. Aproximadamente el 80% de la divergencia en el número de esos servidores entre los diferentes países puede preverse teniendo en cuenta únicamente el PIB per cápita.

Por otro lado, el análisis revela también —como explica Schware— que “la mejora de las políticas e instituciones para alentar la inversión en aplicaciones de TIC al mismo tiempo que se facilita el acceso a la infraestructura de telecomunicaciones puede ampliar de forma espectacular el uso del comercio electrónico con un determinado nivel de ingresos per cápita”. Ello subraya la importancia tanto del programa básico de reforma de las telecomunicaciones como del esfuerzo más amplio por mejorar las condiciones para el desarrollo electrónico.

El nivel de desarrollo en algunas infraestructuras básicas para las aplicaciones de TIC puede contribuir enormemente a su difusión. Por ejemplo, la debilidad del sistema financiero puede ser una traba importante para la expansión del comercio electrónico. Asimismo, el nivel general de desarrollo es otro factor importante que determina la validez y sostenibilidad de las aplicaciones concretas de desarrollo electrónico, como se señala en el informe.

"En términos generales, los proyectos eficaces de desarrollo electrónico están en armonía con el nivel de desarrollo de un país dado, y responden a las necesidades de los usuarios previstos", explica Schware. "Integran la infraestructura, las aplicaciones y la formación profesional y se aplican en el marco de un proceso más amplio de cambio institucional. El diseño de proyectos se coordina dentro de una estrategia más amplia, habida cuenta de la complejidad del cambio y de la necesidad de constante monitoreo e intercambio de información sobre lo que está ocurriendo".