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NEOLIBERALES BANCO MUNDIAL La demanda de apoyo del Grupo del Banco Mundial asciende a US$72 000 millones en momentos en que los países en desarrollo encaran brechas persistentes de financiamiento CIUDAD DE WASHINGTON, 1 de julio de 2010. El Grupo del Banco Mundial comprometió más de US$72 000 millones en el ejercicio de 2010, un nivel sin igual de asistencia de dicho Grupo para países en desarrollo en momentos en que el mundo encara una recuperación frágil y dispareja. En el ejercicio de 2010 (1 de julio de 2009 al 30 de junio de 2010), el Grupo del Banco respaldó un número estimado de 875 proyectos para promover el crecimiento económico, superar la pobreza y fomentar la empresa privada, con compromisos sin precedentes en las esferas de educación, salud, nutrición, población e infraestructura que proveyeron inversiones muy necesarias en las economías afectadas por la crisis. Esta asistencia se proporcionó en forma de préstamos, donaciones, inversiones en capital accionario y garantías para ayudar a los países y las empresas privadas a hacer frente a la disminución considerable de flujos de capital privado después de la recesión mundial. Según los pronósticos, los flujos privados se recuperarán tan solo moderadamente y pasarán del nivel de US$454 000 millones en 2009 al de US$771 000 millones antes de 2012, nivel que dista mucho de alcanzar los US$1,2 billones registrados en 2007. En general, se prevé que la brecha de financiamiento de los países en desarrollo será de US$210 000 millones en 2010, y que bajará a US$180 000 millones en 2011, nivel que es inferior al estimado de US$352 000 millones de 2009. “Nuestros países en desarrollo asociados necesitaban que el Banco fuera rápido, flexible e innovador de cara a la crisis económica mundial, y estoy muy satisfecho de que fuéramos capaces de reaccionar con niveles nunca vistos de asistencia”, afirmó el presidente del Grupo del Banco Mundial Robert B. Zoellick. “Los efectos perniciosos de la crisis en los pobres se sentirán mucho después de que la economía mundial comience a recuperarse, y considero que es crucial que podamos proporcionar un apoyo tan sólido a las redes de protección social, la infraestructura y el sector privado, a fin de proteger a los pobres y sentar las bases para la recuperación y el crecimiento”. Los compromisos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), institución que provee financiamiento, productos de gestión del riesgo y otros servicios financieros a los países, alcanzaron un nivel sin precedente de US$44 200 millones, que es pronunciadamente mayor que el nivel sin igual de US$32 900 millones del ejercicio de 2009. Los préstamos de rápido desembolso para políticas de desarrollo, con los que se proporcionó un apoyo decisivo para fines de balanza de pagos en momentos en que se registraban brechas financieras, comprendieron casi el 47% del total general correspondiente al ejercicio de 2010. Los desembolsos correspondientes a los préstamos para políticas de desarrollo se mantuvieron a la par de los compromisos aprobados, y se desembolsó el 85% de las operaciones aprobadas desde julio de 2008 (excluidas las operaciones de giro diferido). Los compromisos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), que proporciona donaciones y préstamos sin interés a los 70 países más pobres del mundo, se elevaron a US$14 500 millones en el ejercicio de 2010, la cifra más alta alcanzada hasta el momento, que había sido de US$14 000 millones en el ejercicio de 2009. Se estima que los compromisos del Banco Mundial (BIRF y AIF) para la protección social, incluidos los programas de redes de protección para los más pobres y más vulnerables, llegarán a ser de por lo menos US$3600 millones en el ejercicio de 2010. El financiamiento para infraestructura, un sector fundamental para la creación de empleo y la productividad futura, superó los US$18 000 millones del ejercicio de 2009, y se estima que llegará a ser de más de US$22 000 millones en el ejercicio de 2010. En el ejercicio de 2010 también se registraron compromisos para la educación de una cifra sin par, de aproximadamente US$4500 millones, que es mayor que los US$3400 millones del ejercicio de 2009; y un apoyo sin precedentes para las esferas de salud, nutrición y población, que se estima en la cifra de US$4000 millones, que es considerablemente mayor que la de US$2900 millones del ejercicio pasado. Mientras la institución contraía estos compromisos sin igual —el total de compromisos del Grupo del Banco ascendió a un total de más de US$130 000 millones en los ejercicios de 2009 y 2010—, el BIRF encaraba limitaciones de capital, y los accionistas acordaron en abril de 2010 el primer aumento importante de capital en 20 años. Los desembolsos del BIRF y la AIF, una medida importante del impacto en el terreno, también alcanzaron niveles sin par, y se prevé que sean de alrededor de US$40 000 millones, cifra superior a la de US$28 000 millones del ejercicio de 2009, debido a los esfuerzos concertados y sostenidos de la administración y el personal del Banco por reaccionar de manera más rápida a la demanda de los clientes. IFC, el mayor proveedor de financiamiento multilateral para el sector privado de los países en desarrollo, proporcionó un monto nunca antes registrado de financiamiento para empresas de esos países, con lo que se fortaleció su capacidad para hacer frente a la incierta situación económica mundial. Datos preliminares y sin auditar al 29 de junio indicaban que las inversiones de IFC ascendieron a un total de casi US$18 000 millones, lo que representa un aumento con respecto a los US$14 500 millones del ejercicio de 2009. Dicho monto comprendió un valor estimado de US$12 000 millones en compromisos asumidos por IFC por propia cuenta y más de US$5000 millones movilizados de otros inversores para complementar el financiamiento proporcionado por IFC. Los recursos movilizados de otros inversores comprendieron US$235,8 millones obtenidos por IFC Asset Management Company (AMC), subsidiaria de propiedad total de IFC que actúa como administrador independiente de capital de terceros. El número de proyectos de IFC para fines de inversión se elevó a más de 500 al 29 de junio, lo que representa un aumento de aproximadamente 12% con respecto al ejercicio de 2009. Se prevé que los gastos en servicios de asesoría de IFC lleguen a ser de alrededor de US$300 millones. IFC también mantuvo su interés estratégico en los países y las regiones más pobres, especialmente de África al sur del Sahara, donde las inversiones de IFC subieron a poco más de US$2000 millones, un nivel sin precedentes, al 29 de junio. Las inversiones de IFC en los 79 países que reúnen las condiciones para contraer empréstitos de la AIF ascendieron a un total de más de US$4000 millones. Casi la mitad del total de proyectos de IFC, y alrededor del 60% de los gastos en proyectos de servicios de asesoría, correspondieron a estos países. “En un panorama económico imprevisible, IFC orientó considerables recursos financieros a las regiones del mundo donde podíamos producir los mayores beneficios”, afirmó Lars Thunell, vicepresidente ejecutivo y director general de IFC. “Movilizamos capital para abordar los principales desafíos del desarrollo de nuestros tiempos.Aprovechamos nuestros conocimientos especializados a nivel mundial, y creamos productos y servicios novedosos para ayudar a nuestros clientes a lograr buenos resultados. Actuamos como agentes de catalización de las inversiones en mercados emergentes, y demostramos a los inversores que el desarrollo y el éxito comercial pueden ir de la mano en estos mercados”. Los logros de IFC comprendieron varios proyectos y transacciones inéditos destinados a crear oportunidades para la población de los países más pobres y protegerla de la incertidumbre económica. En el marco del Fondo para la Recapitalización de Bancos y el Fondo para África, América Latina y el Caribe, creados por IFC y administrados por AMC, se invirtieron alrededor de US$175 millones en Ecobank de África, que es el banco de mayor presencia geográfica en la región, para contribuir a ampliar el acceso al crédito en los países más pobres. IFC también invirtió US$20 millones en Leapfrog Financial Inclusion Fund, el primer fondo para microseguros comerciales del mundo. Se prevé que este fondo ayudará a 25 millones de personas en África a obtener seguro. La institución del Grupo del Banco que proporciona seguros contra riesgos políticos, el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), emitió garantías por valor de US$1500 millones, monto que es superior a los US$1400 millones del ejercicio de 2009. “A pesar de la alicaída confianza de los inversores y los menores flujos de inversión extranjera directa, el MIGA siguió respaldando inversiones que crean empleo, proporcionan infraestructura básica y suministran otros servicios crediticios para la economía real”, expresó la vicepresidenta ejecutiva del MIGA, Izumi Kobayashi.“Hemos intensificado nuestra labor para prestar asistencia para la recuperación y el crecimiento en los países en desarrollo en una situación indudablemente difícil”. Los compromisos del Grupo del Banco Mundial frente a los países de África al sur del Sahara, la máxima prioridad del Banco, se elevaron a US$13 850 millones en el ejercicio de 2010, lo que representó un aumento del 28% respecto de los US$9900 millones del ejercicio de 2009. Ese monto incluyó US$7200 millones de la AIF, o sea el 49% del total de compromisos de la AIF; US$4300 millones del BIRF; una cifra sin precedentes de US$2000 millones de IFC, y US$345 millones en garantías del MIGA para proyectos en la región. Los desembolsos del BIRF y la AIF en países de África al sur del Sahara fueron de US$6000 millones en el ejercicio de 2010. A pesar de la gravedad de la crisis mundial, la recesión no redundó en una crisis de la deuda soberana de los mercados emergentes del tipo registrado en las décadas de 1990 y 2000, fundamentalmente gracias a la sólida gestión macroeconómica y de la deuda por parte de los países en desarrollo. Además de asumir compromisos financieros, el Banco prestó asistencia a gobiernos y entidades subnacionales para reducir su vulnerabilidad a la volatilidad de los mercados a través del suministro de asistencia técnica y la puesta a su disposición de instrumentos de gestión del riesgo. En el ejercicio de 2010, el volumen de transacciones de gestión del riesgo llevadas a cabo por el Banco aumentó más del triple en comparación con los niveles anteriores a la crisis, ya que los países miembros procuraron hacer una gestión más activa del riesgo de sus carteras de deuda. Noticia original: http://go.worldbank.org/1JJOBO7H90 |