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CAMBIO CLIMÁTICO INFORME DE LA VERIFICACION A PIE DE CAMPO SOBRE LA EXPANSION DEL CULTIVO DE LA PALMA AFRICANA Monocultivos en Las Esmeraldas del Norte- Ecuador (24/07/07) Traducido por Félix Nieto para Globalízate Entre los días 30 y 1 de Julio una misión internacional formada por representantes de organizaciones medioambientales, agricultores locales y organizaciones sociales de Indonesia, Malasia, Filipinas, Sudáfrica, Nigeria, Malí, Uganda, España, Alemania, Estados Unidos, Méjico, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Colombia, Perú, Bolivia, Brasil, Argentina y Ecuador viajaron a varias zonas habitadas por las comunidades Afro-Ecuatorianas y Awa con el objetivo de verificar la situación y los impactos provocados por la expansión del cultivo de Palma Africana en sus territorios. Queremos compartir contigo la información de la situación
preocupante con la que nos encontramos. La población local nos informó que esto contraviene la legislación Ecuatoriana que dice que no puede haber tierra en manos de extranjeros a menos de 10 Km. de las fronteras. La expansión de las plantaciones de palma y las compañías
madereras están creando tensiones entre ambas comunidades que siempre
habían convivido pacíficamente. Uno de los impactos más evidentes causados por las plantaciones de palma que pudimos observar fue la extensiva e intensiva deforestación, como requiere el cultivo de esta especie, ya que estos cultivos se han establecido en zonas de bosque natural. Las compañías de la palma hacen un doble negocio: talan los bosques vendiendo la madera y plantan las palmeras. En nuestro viaje de reconocimiento nos encontramos varios lugares con árboles de cientos de años cortados, así como el tránsito continuo de camiones transportando madera, eso aunque el periodo de tala aun no se ha abierto. La población local nos dice que el ritmo de las talas ha reducido la cantidad de lluvia y ha aumentado la temperatura, lo que está provocando problemas de salud, ha aumentado la incidencia de la malaria, leishmmaniasis* y otras enfermedades tropicales. La población nos comenta que la deforestación ha ido en aumento desde hace 10 años cuando se terminó la carretera usada principalmente por las compañías madereras y las de la palma. El status de carretera principal está en contraste con la terrible situación de las carreteras en San Lorenzo. Viajando por esta carretera tuvimos la impresión de que viajábamos por una carretera destinada al transporte de madera y palma. Los lugareños nos informaron que los trabajadores de estas compañías tenían que compensar sus bajos salarios cortando árboles ilegalmente que luego venden a la compañía, la que les paga no por día o mes sino por el volumen recogido. En las compañías de palma trabajan hombres, mujeres y niños de sol a sol por unos 5 dólares diarios sin ninguna protección contra los fertilizantes tóxicos utilizados, ni, por supuesto, ninguna protección social ni derechos legales. Escuchamos testimonios de gente que no han querido vender sus tierras y que ahora se encuentran rodeados de plantaciones. Los nuevos propietarios se han hecho con los derechos de los caminos públicos, controlando la entrada y la salida de la gente local de sus propias tierras, ahora solo pueden transportar sus productos de lunes a viernes con un permiso anterior de la compañía. Esto se considera como una concesión ya que anteriormente la compañía no permitía el transporte por carretera, que fue construida incluso antes que la compañía estuviese presente en la zona. Los habitantes de La Chiquita nos aseguran que su río está contaminado; pudimos percibir el mal olor que emanaba de sus aguas. Los habitantes ya no pueden ni beber ni usar su agua para lavar. La fuente de la contaminación son las agro-toxinas utilizadas en los cultivos. Se ha informado de casos de abortos en madres que lavaban en el río. Según testimonios, después de un intento de controlar las aguas por parte de la comunidad, fuimos amenazados por hombres armados. Se obtuvieron muestras que verificaron la contaminación del río. Con esta prueba la comunidad lo denunció al Ministerio de Medioambiente, pero a fecha de hoy no se sabe nada sobre el caso. Nos han contestado que han enviado varias veces a funcionarios del ministerio para verificar los impactos producidos por las plantaciones de palma, pero que, como es habitual, el Ministerio avisa a las compañías con antelación sobre la fecha de sus visitas. Como resultado de la escasez de agua los habitantes de las comunidades de La Chiquita y Guadalito (comunidad Awá) tienen que caminar varios kilómetros para obtener agua. Para concluir, la consecuencia generalizada de la expansión de las plantaciones de palma ha agravado la pobreza entre las comunidades locales, que por la pérdida de sus tierras han perdido su posibilidad de sustento. Esta situación genera desigualdad, deja a las poblaciones en una situación de vulnerabilidad y va en contra de los principios fundamentales de la democracia. * WordNet® 2.0 Nota del traductor: Firman: Abetnego Tarigan SawitWatch Indonesia |