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NEOLIBERALES FONDO MONETARIO INTERNACIONAL DIMITE HORST KÖHLER DE LA DIRECCIÓN DEL FMI PARA SER CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE ALEMANIA Marc Bassets/La Vanguardia Horst Köhler, que dimitió el viernes pasado como director del Fondo Monetario Internacional, tiene todos los números para ser el noveno presidente federal alemán. La oposición, mayoritaria en la Asamblea que en mayo elegirá al sucesor de Johannes Rau, ha designado al candidato como muestra de su fuerza ante el Gobierno rojiverde. A la oposición alemana le cuesta articular una alternativa coherente al Gobierno rojiverde, pero ayer exhibió con vigor su músculo político y designó a quien, si no hay sorpesas mayores, será el próximo presidente de la República Federal Alemana: el democristiano Horst Köhler, de 61 años, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta el día de ayer, en que dimitió para aceptar la candidatura. Köhler es relevado al frente del FMI por su número dos, la estadounidense Anne Krüger. Después de tres días de duras negociaciones y querellas internas, la Unión Democristiana (CDU), la Unión Socialcristiana bávara (CSU) y el Partido Liberal (FDP) anunciaron el nombre de su candidato a suceder al socialdemócrata Johannes Rau en la jefatura del Estado. Los tres partidos son mayoritarios en la Asamblea Federal, el órgano formado a partes iguales por los diputados del Bundestag y de las regiones federadas que el 23 de< mayo elegirá al noveno presidente de la Alemania moderna. Hacía meses que los tres líderes de la oposición la presidenta de la CDU, Angela Merkel; el presidente de Baviera y de la CSU, Edmund Stoiber, y el jefe del FDP, Guido Westerwelle no comparecían juntos ante la prensa tan sonrientes. Era una demostración de unidad de unos partidos no siempre tan bien avenidos. Con este acuerdo, más allá de la elección del presidente, querían demostrar que “a largo plazo, como alternativa al gobierno rojiverde” son “capaces de actuar”, en palabras de una exultante Merkel. En el último año, el Partido Socialdemócrata (SPD) del canciller Gerhard Schröder ha perdido cuatro de las cinco elecciones regionales que se han celebrado, los sondeos le dan muy malas perspectivas de voto y su programa de reformas económicas y sociales choca con la incomprensión de la ciudadanía. En Alemania, la oposición dispone ahora de casi tanto poder como el Gobierno. Gracias a su amplio dominio en los länder los estados federados, manda el Bundesrat la cámara de representación regional, lo que le permite vetar gran parte de la legislación. Su mayoría en la Asamblea federal, que le faculta para tomar la iniciativa en la designación del presidente, es resultado directo de este poder. Políticamente Horst Köhler, nacido en Polonia en una familia de refugiados, se crió a las faldas del canciller Helmut Kohl, aunque es una figura respetada también por los socialdemócratas y más conocida fuera que en Alemania, donde siempre tuvo cargos de poder pero de segundo rango. De resultar elegido, sería el primer presidente que proviene de la política y las finanzas internacionales y no de la política interna. Tanto los democristianos como los liberales intentan utilizar su candidatura como sutil munición contra Schröder. “Él representa lo que las personas en Alemania necesitan ahora”, dijo Merkel. Es decir: nadie mejor que él, en opinión de la oposición, para impulsar con sus discursos las reformas sociales, para regañar a los socialdemócratas cuando intenten frenarlas y para devolver al país el poderío económico que algunos creen cosa del pasado. Nada más conocerse la candidatura de la oposición, Schröder anunció una candidata del SPD y Los Verdes: Gesine Schwan, de 60 años, rectora de la Universidad Viadrina de Francfort del Oder, una universidad europea dedicada en especial a las relaciones germano-polacas. Al mismo tiempo, el canciller manifestó su respeto por Köhler, a quien recordó él mismo propuso hace cuatro años para presidir el FMI. Aunque el presidente de la República no disfruta de poder real, su designación sirve para medir fuerzas. Esta vez se ha vuelto a comprobar. También en las filas democristianas, en las que Merkel pugna con varios líderes conservadores por la jefatura del partido y no tiene asegurada la candidatura a la cancillería en 2006. En el camino ha quedado Wolfgang Schäuble, antiguo líder de la CDU cuyo nombre propuso incialmente la cúpula democristiana. Las dificultades que Merkel ha tenido para encontrar un candidato a presidente y las críticas de los barones auguran nuevas pugnas. |